repostaje electrico

Los combustibles limpios, según asegura la Comisión Europea, se ven afectados por tres obstáculos principales: el alto coste de los vehículos, la escasa aceptación de los consumidores y la falta de estaciones para recargar y repostar.

Para impulsar la venta de vehículos propulsados por combustibles limpios, la Comisión propone un paquete de objetivos obligatorios para los Estados miembros sobre un mínimo de infraestructuras para los combustibles limpios como la electricidad, el hidrógeno y el gas natural, así como normas comunes para toda la UE sobre el equipamiento necesario.

El vicepresidente Siim Kallas, responsable de Transportes, ha declarado que el desarrollo de combustibles innovadores y alternativos es una “forma evidente” de hacer que la economía europea utilice sus recursos con más eficiencia, de reducir la dependencia excesiva del petróleo y de desarrollar una industria del transporte “capaz de responder a las demandas del siglo XXI”.

Recomendaciones para los Veintisiete

El Paquete sobre Energía Límpia para el Transporte incluye una comunicación, unas recomendaciones para los Veintisiete, para establecer una estrategia europea en el campo de los combustibles alternativos, una directiva sobre las infraestructuras y un plan de acción para fomentar el uso de gas natural licuado en el sector marítimo.

Éste incluye medidas para diversos sectores «limpios«, además del coche eléctrico, como el hidrógeno y el gas natural licuado y comprimido. En el caso del hidrógeno, se buscará establecer unos estándares comunes para algunos de sus componentes, y las estaciones de servicio que ya existen en 14 de los 27 Estados miembros se agruparán en una red que las homogeneice.

82.000 puntos de recarga para 2020

Uno de los protagonistas del plan es el coche eléctrico, para el que la Comisión Europea propone que se establezcan un número mínimo de puntos de recarga en cada Estado miembro, para fomentar la producción en gran escala de estos vehículos y que bajen sus precios.

En el caso de España -uno de los países líderes en el sector junto con Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido-, la CE propone que se establezca un mínimo de 82.000 puntos de recarga de aquí a 2020, frente a los 1.356 que ya están operativos.

Estas estaciones de recarga deberán estar equipadas con un mismo enchufe, el conocido como tipo 2, que el Ejecutivo europeo ha establecido hoy como el conector universal en la Unión Europea.

GNL en el sector marítimo

Respecto al gas natural licuado, la CE propone que se instalen puntos de abastecimiento en los 139 puertos marítimos y tierra adentro que forman parte de la red de transporte prioritaria europea de cara a 2020 y 2025, respectivamente.

Además, el Ejecutivo europeo plantea que se establezcan estaciones de servicio que sirvan gas natural licuado cada 400 kilómetros de las carreteras que forman parte de la citada red, de modo que los camiones puedan también acceder a este combustible. En cuanto al gas natural comprimido, que se usa principalmente para los coches, el paquete plantea que se establezcan puntos de recarga estandarizados cada 150 kilómetros para 2020.