Poco después de la adopción del Pacto Verde Europeo, la Comisión Europea ha propuesto una actualización del marco regulador del Cielo Único Europeo para modernizar la gestión del espacio aéreo y establecer trayectorias más eficientes, lo que puede suponer una reducción de hasta el 10% de las emisiones del transporte aéreo.

Esta propuesta llega en un momento en que la fuerte caída del tráfico aéreo por la pandemia hace necesaria la adaptación de la capacidad a la demanda. Un sistema eficiente de gestión del tráfico aéreo supone rutas más directas y menos gasto de energía, lo que se traduce en una reducción de las emisiones y un ahorro de costes para las aerolíneas.

En 2019, únicamente los retrasos supusieron un coste de 6.000 millones para la Unión Europea y generaron un exceso de CO2 de 11,6 millones de toneladas. Por otra parte, volar en un espacio congestionado conlleva la generación de emisiones de CO2 innecesarias, igual que cuando las compañías aéreas siguen rutas más largas para evitar zonas con tarifas más elevadas.

La propuesta de revisión del Cielo Único Europeo estimulará también la innovación digital, al abrir el mercado de los servicios de datos en el sector. El Pacto Verde Europeo y los nuevos avances tecnológicos, como el uso generalizado de drones, han convertido la digitalización y la descarbonización del transporte en el centro de la política de aviación.

Ahora, la actualización de la Comisión Europea allana el camino para que el espacio aéreo se utilice de forma óptima y adopte tecnologías modernas, garantizando una gestión colaborativa que permita a los usuarios transitar por rutas respetuosas con el medio ambiente y será compatible con servicios digitales que no requieren la presencia de infraestructura local.

Propuesta

Con el fin de garantizar unos servicios de gestión seguros y rentables, desde Bruselas proponen reforzar la red europea para evitar la congestión y las trayectorias de vuelo deficientes, promover un mercado europeo de los servicios de datos, y racionalizar la regulación económica de los servicios prestados para estimular un mayor grado de sostenibilidad y resiliencia.

Además, se pretende impulsar la mejora de la coordinación para el establecimiento, el desarrollo y el despliegue de soluciones innovadoras. La propuesta actual se someterá a las deliberaciones del Consejo y el Parlamento, aunque tras la adopción definitiva de la propuesta, será necesario elaborar con expertos actos de ejecución y actos delegados para abordar aspectos técnicos.