Un año después de que comenzara la crisis sanitaria, el número de tripulantes afectados por las restricciones de los gobiernos se ha reducido a la mitad, situándose en 200.000. Sin embargo, las nuevas oleadas de contagios en India y otros países están llevando a tomar nuevas medidas que afectan al sector.

A ello se añade la presión por el acceso a las vacunas, pues más de la mitad de los marineros procede de países en desarrollo con una disponibilidad limitada de estos suministros.

En este contexto, la Cámara Internacional de Navegación, ICS, ha invitado a los buques que se encuentran en los puertos de todo el mundo a hacer sonar sus bocinas a las 12:00 del día 25 de junio para celebrar el Día Mundial de la Gente del Mar y recordar la necesidad que los trabajadores del mar sean vacunados cuanto antes.

De este modo, buscan llamar la atención hacia el colectivo e insistir en que se trata de un sector prioritario, pues si se queda atrás en el proceso de vacunación, volverían a producirse graves problemas para realizar los cambios de tripulación requeridos.

Algunos países, como Estados Unidos o Países Bajos, han iniciado programas de vacunación en sus puertos para estos trabajadores, independientemente de si son nativos o no.

En cambio, otros están cerrando sus fronteras a los trabajadores por el miedo a las diferentes variantes del Covid-19 que se están extendiendo y que suponen una amenaza ante los grandes esfuerzos que se están realizando para completar las campañas de vacunación nacionales.

El caso de España

En España, que fue uno de los primeros países en reconocer la labor del sector y declararles trabajadores esenciales para favorecer su movilidad, el Ministerio de Transportes ha celebrado un acto en Algeciras para reconocer el trabajo desarrollado por la gente de mar durante la pandemia.

En él, el director general de la Marina Mercante, Benito Núñez, ha recordado que miles de tripulantes han permanecido enrolados durante muchos meses, más allá de sus contratos originales, e incluso han padecido el coronavirus durante las travesías, viéndose rechazados a veces por los puertos de destino.

Aunque algunos buques mercantes y de pesca de pabellón español han podido rotar tripulaciones en puertos internacionales gracias a las gestiones del Gobierno y los representantes españoles en la OMI, muchos marinos han tenido que ampliar sus servicios sin poder ser reemplazados o repatriados.

A día de hoy, solamente 55 países integrados en la OMI y dos miembros asociados han designado a la gente de mar como trabajadores esenciales.