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El uso del gas natural mejora la calidad del aire, reduciendo casi a cero las emisiones contaminantes.

La Asociación Ibérica del Gas Natural para la Movilidad, Gasnam, y la Asociación Española del Hidrógeno, AeH2, han firmado un acuerdo de colaboración en materia de energía, movilidad sostenible y uso de combustibles alternativos para el transporte.

Su objetivo es cooperar en la organización de actividades que fomenten la investigación, innovación y desarrollo tecnológico, para incorporar la energía renovable en el transporte. En este sentido, el acuerdo supone un paso más para la reducción de la dependencia energética en España.

El gas natural vehicular y el hidrógeno tienen similitudes y sinergias en cuanto a su suministro, almacenamiento y uso, por lo que es imprescindible avanzar en la transición energética conjuntamente.

El uso de gas natural mejora la calidad del aire reduciendo hasta casi cero las emisiones contaminantes, ya que disminuye las emisiones de óxidos de nitrógeno, NOx, en un 85% y en un 96% las emisiones de partículas sólidas. Además, supone la eliminación total de las emisiones de azufre, SO2, y una reducción de monóxido de carbono, CO, y de CO2 en un 25%.

El hidrógeno tiene su principal aplicación en el ámbito de la automoción a través de las pilas de combustible, que permiten generar electricidad de manera eficiente y fiable, emitiendo únicamente agua. A esto se añade que puede ser obtenido localmente por electrolisis del agua mediante energías renovables y con emisiones globales nulas.

La mezcla de gas natural e hidrógeno de origen renovable puede ser inyectado a través de los gasoductos para ser usado como combustible en los vehículos de gas natural que ya están disponibles en el mercado, consiguiendo grandes ventajas medioambientales.