Consciente de la creciente preocupación sobre la seguridad de las baterías instaladas en vehículos eléctricos, BYD ha lanzado un nuevo modelo, ‘Blade Battery’, que ha pasado todo tipo de pruebas y ofrece ventajas obvias en términos seguridad y de densidad de la energía. El grupo ha estado años trabajando en su desarrollo hasta diseñar una estructura optimizada, que se caracteriza por una gran optimización del espacio que ocupa la propia batería. En este sentido, se ha conseguido una mejora del 50% respecto a un bloque de baterías de litio-ferrofosfato.

Con las pruebas de perforación, la batería no emitió ningún tipo de humo ni se incendió, mientras que la temperatura de la superficie se situó entre los 30º y los 60º. En las mismas condiciones, una batería de litio pasaría los 500º y comenzaría a arder, mientras la de litio-ferrofosfato alcanzaría una temperatura de entre 200º y 400º, aunque no llegaría a salir humo o fuego.

Por tanto, los vehículos eléctricos equipados con la nueva batería del fabricante serán menos susceptibles de incendiarse, incluso en el caso de que sufran daños importantes. Por otro lado, este modelo se ha sometido a las pruebas más extremas, siendo golpeado, doblado, calentado en un horno a 300ºC y sometido a una sobrecarga de 260%.

Entre sus principales ventajas, destaca su elevado umbral de temperatura antes de sufrir reacciones exotérmicas, la liberación lenta del calor, y la capacidad para no liberar oxígeno en averías y para no incendiarse fácilmente.