Durante el primer semestre de 2015, los principales operadores marítimos de contenedores han visto descender sus ingresos en esta actividad. De hecho, de las 16 compañías integradas en el ‘Top 20’ que informan de sus resultados financieros, sólo dos han visto aumentados sus ingresos hasta junio del presente año con respecto al primer semestre del ejercicio anterior.

En concreto, los operadores Yang Ming y Wan Hai han aumentado los ingresos, mientras que los del resto de los otros 14, que gestionan el 65% de los contenedores que se manipulan en el mundo, han descendido un 5% en su conjunto. Las razones que explican este descenso son un lento crecimiento de la demanda y la caída en el precio de los fletes.

Sin embargo, debido al descenso en el precio del combustible, el beneficio de estas navieras se ha triplicado en este periodo, pasando de los 1.100 millones de dólares en el primer semestre de 2014 a los 3.300 millones en los seis primeros meses de este 2015.

Así, la rentabilidad se mantiene, ya que los costes de los transportistas están descendiendo más rápido que los fletes. En concreto, desde la consultora Drewry calculan que los costes del sector se han reducido un 11% con respecto al primer semestre de 2014, mientras que los ingresos unitarios han descendido un 7%.

Acciones que se escapan del control

A pesar de la falta de información aportada por los operadores en lo que a sus costes se refiere, desde la consultora aportan algunos datos que reflejan la importancia del descenso del combustible en el aumento de los beneficios.

Variación en los ingresos de los operadores maritimos entre el primer semestre de 2014 y el de 2015

Maersk Line, que ha visto disminuidos sus ingresos un 6%, ha reducido su gasto en combustible un 40% en el primer semestre. Por otro lado, desde CMA CGM han indicado que el 16% de sus costes derivan del gasto en combustible, que ha descendido un 33% en este periodo.

Por todo ello, desde Drewry aseguran que, si bien hay actuaciones destacables por parte de algunos operadores en sus estrategias de reducción de costes, los acontecimientos que no controlan, es decir, el descenso del precio del petróleo por ejemplo, son los que están dictaminando su forma de operar, lo que implica un grave riesgo para la sostenibilidad a largo plazo.

Por tanto, a las navieras se les plantea a corto plazo el difícil reto de encontrar el camino para aumentar los ingresos antes de que los costes comiencen a subir de nuevo.