Los camiones que circulen por las carreteras europeas tendrán que contaminar menos a partir de 2025, en virtud de las nuevas normas europeas sobre emisiones de CO2 para camiones y otros vehículos pesados adoptadas esta misma semana por el Consejo de Ministros.

En este sentido, las emisiones de dióxido de carbono de los nuevos camiones deberán reducirse obligatoriamente de promedio un 15% a partir de 2025 y un 30% a partir de 2030, en comparación con los niveles de este mismo año.

En el caso de que no se cumplan, los fabricantes de camiones tendrán que pagar una multa en forma de prima por exceso de emisiones y para garantizar la fiabilidad de las mediciones de emisiones se instalarán dispositivos a bordo que controlarán el consumo real de combustible y de energía de los vehículos pesados.

El Reglamento entrará en vigor a los veinte días de su publicación oficial y será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.

Las emisiones de CO2 de los vehículos pesados, como camiones, autobuses y autocares, representan aproximadamente el 6% del total de emisiones de CO2 de la UE y el 27% de las emisiones de CO2 del transporte por carretera.