El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, y la presidenta de las Islas Baleares, Francina Armengol, han acordado la semana pasada solicitar de manera conjunta al Gobierno central que los puertos y aeropuertos de ambas comunidades sean las últimas infraestructuras en recuperar la actividad de todo el país.

La idea de ambos responsables políticos es que estas infraestructuras vuelvan a estar operaticas en el proceso final de la desescalada, y no antes, con el fin de mantener más tiempo el aislamiento hacia el exterior.

De igual manera, los Ejecutivos autonómicos de ambos archipiélagos pedirán que, cuando se efectúe la apertura de puertos y aeropuertos, se refuercen los controles sanitarios para los pasajeros.

Con estas medidas se pretende proteger a la población de cada comunidad autónoma, así como sus intereses ecónomicos relacionados con el turismo que atraen.

Además, los dos Gobiernos regionales estiman que cada archipiélago precisa un plan de reactivación económica propio, centrado en la recuperación del turismo, que es un sector estratégico en ambos casos.

Al comienzo de la pandemia, Baleares y Canarias ya mantuvieron una estrategia conjunta para reclamar que se cerrasen los puertos y aeropuertos lo antes posible que ha tenido sus frutos en los dos territorios insulares.