Cargoshell se ha convertido en el primer fabricante de contenedores de paneles de composite en conseguir la certificación CSC de Germanischer Lloyd en Hamburgo, Alemania. Por lo que se constata que la empresa holandesa cumple totalmente con los requisitos de calidad más estrictos del sector de la industria de los contenedores de transporte. Para ell el fabricante ha efectuado en Valluhn, Alemania, una serie de pruebas lcon el fin de superar el proceso de certificación.

En junio de 2009, la compañía presentó un concepto de contenedor completamente nuevo: un contenedor plegable hecho de composite y aluminio. Al estar fabricado en material composite reforzado, su principal ventaja frente a un contenedor convencional es que es un 25% más ligero que el acero de los contenedores de iguales medidas.

El Cargoshell actual es la versión fija del concepto original. El Cargoshell certificado tiene paredes más gruesas, que permiten un mayor aislamiento y aumenta la resistencia del recipiente. Además el composite es un excelente aislante, es más ligero que el acero y evita la condensación interna. También es un material muy higiénico, ya que no atrae hongos o insectos. Entre sus ventajas destaca su durabilidad, su bajo mantenimiento, que es fácil de limpiar y que no se corroe.

A diferencia de las señales radiográficas de los contenedores de acero actuales, las paredes de composite permiten pasar a través de ellos a las ondas de radio. Por lo tanto, las señales de GPS pueden ser enviadas y recibidas, lo que permite, por ejemplo, el seguimiento de los envíos.

Tras haber obtenido la certificación, la compañía se centrará a partir de ahora en obtener la mejor certificación como contenedor de transporte de mercancía a temperatura controlada.