Las instalaciones de 18.200 m² que Cilsa construirá para Carrefour en la ZAL del puerto de Barcelona suponen la última actuación, por el momento, puesta en marcha por el retailer, para reforzar su cadena de suministro en España, pero sólo es un paso más en su estrategia logística, enfocada en los últimos meses hacia la omnicanalidad y al aumento de la venta on-line.

La compañía ha ampliado sus servicios relacionados con el e-commerce en los últimos meses. Más de 120 hipermercados ofrecen el servicio ‘click&collect’, que permite recoger un pedido en tienda tres horas después de comprarlo por Internet. ‘Carrefour Drive’, la solución que permite recibir la compra sin salir del coche y de forma más rápida, sólo dos horas después de realizarla, también se ha establecido ya en 16 centros.

Para Carrefour, una logística al servicio de la omnicanalidad requiere de procesos de entrega más eficientes, donde la tecnología punta y la innovación permitan reforzar la trazabilidad de las mercancías, dando así una respuesta más rápida a sus pedidos.

Por tanto, contar con una cadena de suministro cada vez más cercana a las tiendas asegura la disponibilidad óptima del producto, conciliando fluidez, reactividad, competitividad y eficacia medioambiental. Con este enfoque, la compañía ha integrado más de 200 proveedores en sus plataformas durante 2015.

Además, la industrialización de los procesos de aprovisionamiento le ha permitido incrementar la productividad y adaptarse al mismo tiempo a la digitalización del e-commerce y a la expansión de todos los formatos de tienda.

En este contexto, la plataforma de productos refrigerados y congelados en Torrejón de Ardoz, Madrid, actúa en modo multiformato y multiflujo con una superficie de 23.000 m², mientras que plataforma de 12.500 m² de Yunquera de Henares, Guadalajara, da servicio a las necesidades del e-commerce de no alimentación, preparando la mercancía unitariamente.