modelos H25 y H50 EVO de Linde Material Handling carretillas elevadoras 3

Las nuevas carretillas se caracterizan por ofrecer una mayor eficiencia y una notable reducción del número de emisiones.

Como parte de su estrategia de sostenibilidad, Linde Material Handling utiliza evaluaciones de rendimiento en materia ambiental con el fin de analizar y documentar el impacto ambiental de sus productos a lo largo de su ciclo de vida útil. 

Como parte de este proceso, se han evaluado las emisiones de los gases de escape en las carretillas con motor de combustión con unos excelentes resultados, ya que en el segmento de entre 2,5 y 3,5 toneladas, las máquinas diésel Linde son las más ecológicas. Asimismo, estas carretillas también consiguen las emisiones de gases de escape más bajas en los demás segmentos.

Con las carretillas diésel Linde H25 a H35 Evo, Linde Material Handling cumple con la estricta Fase 3B de las directivas europeas sobre emisiones 97/68/EC y 2004/26/EC para vehículos, que es aplicable a partir de enero de 2013 a los motores con potencias comprendidas entre 37-55 kW.

Los modernos motores diésel common-rail que equipan de serie filtro de partículas integrado en sus versiones de 44kW de potencia, no solo cumplen con los límites exigidos para emisiones nocivas. El valor de las emisiones de partículas es un 83% inferior al límite, los óxidos de nitrógeno NOx y hidro-carburos  un 26% y la cifra de monóxido de carbono CO se encuentran hasta un 99% por debajo de dicho límite.

La combinación de un nuevo motor de combustión interna, un moderno sistema de transmisión hidrostática y una mayor eficiencia energética garantizan que solo una pequeña cantidad de los gases nocivos emitidos a la atmósfera procedan de los tubos de escape de las carretillas diésel de Linde.

Según las cifras de consumo de combustible extraídas del ciclo de trabajo según la norma VDI, las emisiones producidas por una carretilla elevadora diésel Linde en la gama de capacidad de carga especificada muestran una reducción del 98% en partículas diésel y monóxido de carbono.

Esta reducción disminuye de forma considerable tanto el impacto sobre las personas que trabajan en el entorno de la máquina, como sobre el medio ambiente, sin comprometer el rendimiento de la carretilla.