En un marco en que la pandemia sigue golpeando con fuerza y en el que cada comunidad autónoma tiene amplias capacidades para adoptar medidas para controlar los contagios, Castilla-La Mancha ha decidido permitir la apertura en horario nocturno de los establecimientos de hostelería ubicados en áreas de servicio al pie de las vías de comunicación de la región.

En concreto, la Consejería de Sanidad castellanomanchega permitirá que atiendan aquellos servicios cerca de la red de autovías y autopistas que transcurran por la región y que dispongan de cocina, servicios de restauración, o expendedores de comida preparada, con la finalidad de ofrecer a los transportistas servicios de catering, con lo que, al tiempo, se evitarían la formación de grupos de profesionales que podrían contribuir a extender  la enfermedad.

Esta medida, que se aplica también en aquellas zonas sometidas a medidas más estrictas del control de la enfermedad, permitirá que los conductores profesionales tengan lugares en los que avituallarse para poder seguir con sus rutas y cumplir con la normativa de tiempos de conducción y descanso.

Sin embargo, el sector pide que el disperso panorama regulatorio existente en el país se unifique de algún modo, con el fin de que los chóferes puedan saber a ciencia cierta dónde parar para poder hacer sus descansos reglamentarios.