El Gobierno de Castilla-La Mancha tiene prevista la compra de dos nuevos vehículos destinados a la realización de inspecciones en materia de transportes por carretera.

En concreto, el Ejecutivo castellanomanchego ha suscrito un contrato para la adquisición de dos dos furgonetas por valor de 102.000 euros que servirán de unidades móviles de la Guardia Civil para controlar la competencia desleal dentro del sector del transporte por carretera en las vías de esta comunidad autónoma.

Las autoridades autonómicas tienen la intención de ceder las furgonetas al Sector de Tráfico de la Guardia Civil en Castilla-La Mancha a lo largo del presente ejercicio para que puedan incorporarse de inmediato al servicio.

El objetivo principal es el de reforzar los servicios de inspección para controlar, en colaboración con la Guardia Civil, la competencia desleal de algunas empresas, velando por el cumplimiento de la normativa en materia de transportes y evitando así irregularidades en cuanto a tiempos de conducción y descanso, excesos de peso o medidas de los vehículos dedicados al transporte de viajeros o mercancías en la región.

Las principales organizaciones empresariales del sector vienen solicitando desde hace largo tiempo medidas para controlar el impacto de la competencia desleal en el sector a través de unos servicios de inspección más activos.