En los ocho años de funcionamiento de Factor 5, constituida en 2006, sus operaciones han estado centradas especialmente en Guadalajara y gracias a su colaboración con el operador logístico Garvasa, la compañía ha podido realizar su distribución por la zona norte de España.

El paso siguiente ha sido establecerse en Cataluña, un área industrial muy importante y en donde aún no estaban presentes, según afirma el consejero delegado del operador logístico, José Manuel Tejera. «Hemos estado más centrados en Guadalajara, pero ahora nos ha surgido la oportunidad de entrar en el mercado catalán», un escaparate para la empresa, que ya está generando «peticiones de ofertas para seguir desarrollando actividad en esa zona».

En concreto, durante los primeros seis meses de 2014, Factor 5 ha estado centrado en la puesta en marcha de dos «grandes» proyectos que consiguió en 2013, un año «muy bueno, tanto para la consolidación de la compañía como para los resultados». Ambos clientes, Douwe Egberts, propietaria de Marcilla, e Idesa Parfums, estaban interesados en contar con un centro logístico en Cataluña para realizar sus servicios nacionales de distribución.

Este nuevo centro logístico se ha ubicado en Rubí, cerca de Barcelona, y tiene una superficie aproximada de 12.000 m². En él, se ha formado a una nueva plantilla, de aproximadamente 40 personas, en el manejo de productos de los sectores a los que pertenecen los clientes, gran consumo y cosmética, «muy exigentes desde el punto de vista técnico» En cifras, se prevé alcanzar una facturación anual de 3.000 millones y se mueven de media 14.000 palets de stock, con 350 palets completos de salida al día y 600 de entrada.

Además, Factor 5 se encarga de la distribución en Cataluña y los envíos que van desde allí hacia Madrid, así como la zona de Levante, mientras que en zonas «menos importantes», se firman acuerdo con pequeñas compañías locales.

El cambio de operador

Un cambio de operador logístico «siempre es un riesgo». Por ello, la empresa recomienda a sus clientes llevar a cabo una transición progresiva y buscar, ante todo, asegurarse de que las comunicaciones y el sistema funcionan, aunque este modelo «no siempre es posible».

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En este sentido, en algunas ocasiones, a medida que se acerca la fecha de arranque, «el operador logístico saliente no puede atender bien el servicio y se decide hacer un corte radical». La consecuencia, según Tejera, es que durante el comienzo, el volumen de trabajo está «por encima de la media, sobre todo en las dos primeras semanas».

En el caso de los dos nuevos clientes, el grado de evolución de las operaciones ha sido diferente. Mientras D.E. posee un departamento de logística «muy entrenado a cambiar de operador logístico», Idesa no había experimentado apenas cambios de operador logístico y este ha sido más complicado, «en especial, la adaptación a un operador logístico moderno, con sistemas automatizados».

Para Factor 5, los sistemas de información y la tecnología son su factor diferencial, aunque estos siempre serán complementarios a las operaciones. «Si tienes unas operaciones malas y unos sistemas bueno, la logística no funciona bien». En general, las TIs garantizan la visibilidad de todas las partes de la cadena de suministro, algo que «genera confianza y eficiencia». Por ejemplo, los sistemas de Factor 5 permiten realizar la facturación de los servicios en tiempo real o que los clientes tengan actualizados los KPIs y puedan saber en todo momento su grado de cumplimiento.

E-commerce

Según Tejera, la mayor parte de las compañías tienen el e-commerce como un negocio complementario a su actividad principal ya que, este en gran consumo es “deficitario”. «Si se tienen en cuenta todos los costes, habría que ver hasta qué punto es rentable».

Sin embargo, Factor 5 ya cuenta con varias experiencias en este tipo de servicios, «buenas y malas, como en el caso de alice.es», un supermercado on-line que echó el cierre a finales de 2012. Este caso fue negativo para el operador, sobre todo, en términos económicos, aunque, ayudó a la empresa a a evolucionar sus sistemas y sus métodos. Actualmente, realiza este tipo de operaciones para varios clientes, como Wörten o Alcampo, que tiene una actividad importante de preparación de pedidos en e-commerce.

Almacen de Factor 5 en Rubi, Barcelona

El nuevo almacén de Factor 5 en Barcelona, cuenta con una superficie de 12.000 metros cuadrados

«Hay dos diferencias importantes entre la logística para e-commerce y la logística tradicional». Por un lado, está la composición del pedido, que, al ir dirigido a un particular, «las técnicas tienen que ser diferentes para que sean eficientes», mientras que por el otro, está el transporte, algo de lo que directamente no se encarga el operador logístico, aunque sí existen una serie de condicionantes, como la identificación de los paquetes, que dependen del sistema de preparación de pedidos desarrollado por la empresa de logística.

Estos dos modelos, el de e-commerce y el tradicional, pueden convivir en el mismo almacén “hasta cierto punto”. «Llega un momento a partir del cual, por el volumen de pedidos, empieza a ser un problema hacer convivir las dos operaciones». Sin embargo, mientras no se produzca ese exceso, «no tiene sentido crear soluciones separadas», al haber una serie de sinergias, como los gastos generales o de estructuras «que hacen aconsejable que durante un tiempo compartan el mismo espacio».