El Plan Estratégico de Correos, presentado este martes, puede quedar en “papel mojado” si no se garantiza la financiación pública del operador público postal a través de un contrato regulador con el Estado.  Así de contundente se muestra el sector postal de CC.OO. que, aun valorando positivamente la propuesta de la compañía, entiende que a través de este contrato se asegura “un marco financiero plurianual y estable, con financiación suficiente para asegurar la viabilidad del operador y proteger el derecho de los ciudadanos a las comunicaciones postales en términos de igualdad en cualquier parte del territorio”.

Además, el sindicato cree que para su pleno desarrollo, el plan requiere voluntad política “suficiente” para fijar una regulación que evite las transferencia del ámbito de lo público a lo privado y que permita la adecuada adaptación al proceso de sustitución electrónica.

Excesiva dependencia del mercado tradicional postal

En opinión de CC.OO., el plan reconoce la excesiva “dependencia” de Correos del mercado tradicional de la carta, que representa el 75% de la cifra de negocio, un mercado fuertemente amenazado por la recesión económica y el efecto de la sustitución electrónica, así como la escasa implantación de la compañía en los productos de valor añadido (paquetería, productos financieros y bancarios, e-commerce, etc) que sólo representan el 14%. “Una descompensación que de no corregirse puede poner en entredicho la viabilidad del operador público a medio plazo y provocar un ajuste de empleo”, asegura CCOO.

Por eso se valora positivamente que se establezcan medidas a corto, medio y largo plazo en el sentido de mantener el mercado tradicional de la carta ordinaria y certificada, evitar la migración de los grandes clientes hacia el ámbito privado, y atajar el efecto de la sustitución electrónica. Igualmente, pone en valor la apuesta por la paquetería, donde Correos debe incrementar el 4% para recortar distancia con otras grandes compañías líderes que alcanzan el 16%, por la digitalización y por la extensa red del operador público como herramienta de captación y diversificación de productos.

Preocupación de CC.OO.

El sindicato, sin embargo, muestra su gran preocupación porque ningún Gobierno haya definido “de una vez la relación del operador público Correos con el Estado a la hora de garantizar el servicio público a la ciudadanía”. Según Comisiones Obreras, esto se vuelve a poner de manifiesto en la Ley de Presupuestos para 2013, en la que no se ha consignado ninguna partida económica para la financiación pública del servicio universal, “lo que se suma negativamente al impago de la deuda que el Estado todavía tiene contraída con el operador de unos 500 millones”, asegura.

Para el Sector Postal de CC.OO., esto pone en serio aprieto los ingresos del operador público y su estructura de costes que, de no corregirse, puede lastrar notablemente el propio desarrollo del plan además de abrir la puerta a ajustes internos y de empleo de mayor o menor grado en función de la falta de financiación.