Huelga Renfe Adif

Huelga de los trabajadores de Renfe y Adif en diciembre de 2013.

Desde CCOO han rechazado la nueva propuesta realizada por Renfe y Adif para evitar la huelga convocada en ambas compañías, que se iniciará el próximo jueves 31 de julio a las 1.00 horas hasta las 23.00 horas del viernes 25 de julio, coincidiendo con la operación salida de vacaciones de agosto.

Por su parte, desde UGT, que no secundó la huelga convocada en Renfe, se han desmarcado de la convocatoria de los paros no solo en Renfe sino también en Adif, convocados para protestar por el incumplimiento de aspectos «esenciales» recogidos en el II convenio colectivo firmado en 201, así como por la falta de personal y de contratación. Sin embargo, los sindicatos minoritarios CGT, SF y SCF, han mostrado su apoyo a la movilización.

La propuesta presentada por el comité de empresa contempla la paralización de las movilizaciones forzosas del personal, la integración de los trabajadores de Feve en Adif, la posibilidad de llevar a cabo una oferta de empleo público en aquellas zonas con un mayor envejecimiento del personal o en las áreas de seguridad y circulación, así como distintas propuestas para los servicios logísticos y las inspecciones visuales.

Desde CCOO han criticado que la propuesta de Renfe muestra menos interés en dar una solución a una serie de situaciones que, según el sindicato, hacen insostenible la viabilidad del ferrocarril público para los próximos años. En este sentido, indican que, aunque incluye que los contratos de servicios se lleven a cabo con el personal de la compañía, en la práctica, y dada la escasez de personal, los contratos se acabarán externalizando.

Además, también abarca un plan director de recursos humanos en virtud del cual la compañía analizará las necesidades de personal, o el rejuvenecimiento de la plantilla, sin incluir una cifra concreta de nuevas contrataciones. Por otro lado, desde el sindicato han lamentado además que Renfe no se comprometa a integrar de forma clara a los trabajadores de Adif.

Desde el sindicato, han insistido en que las empresas y el Ministerio de Fomento han previsto que el número de pasajeros en alta velocidad y larga distancia pase de los 26,5 millones actuales a los 50 millones en 2018.

De acuerdo con estas previsiones, «no se puede afrontar el ferrocarril público con una política de vaciado de contenido tanto de actividad a los trabajadores como de la propia plantilla, que ya es la más reducida de Europa».