Como parte de su estrategia de reducción de emisiones contaminantes, Central Lechera Asturiana ha incorporado cinco nuevos tractoras StralisNP de gas natural licuado para ampliar la flota con la que cubre sus rutas de transporte.

Las nuevas unidades operarán en rutas cerradas de largo recorrido que la empresa alimentaria tiene para el transporte de productos lácteos desde sus instalaciones de producción y envasado en la localidad asturiana de Siero hacia puntos de almacenamiento en Madrid y Barcelona, aprovechando la gran autonomía que ofrece este combustible alternativo.

De igual modo, estas unidades permitirán reducir los costes directos asociados al consumo de carburante, dada la favorable fiscalidad que se aplica al gas natural para automoción, con un rendimiento similar al que ofrecen en rutas de larga distancia equipos similares alimentados con combustible diésel.

Como parte de su estrategia de responsabilidad social corporativa, Central Lechera Asturiana también lleva a cabo otros proyectos de mejora de la eficiencia energética, que han hecho posible que en 2017 se haya disminuido la emisión de unas de 7.600 toneladas de CO2, equivalentes a las emisiones contaminantes de unos 3.500 coches al año.