El consejo del Gobierno vasco celebrado esta misma semana ha hecho oficial el cese del actual presidente de la Autoridad Portuaria de Pasajes, Félix Garciandía.

Garciandía, que llevaba dos años y medios al frente del enclave portuario guipuzcoano, había puesto su cargo a disposición de las autoridades a finales de julio, a tenor de lo que considera una «evidente falta de autonomía de gobierno y de gestión, la falta de apoyo para configurar un equipo de confianza y la dimisión por segunda vez del mismo director».

Esta misma semana ha hecho pública una carta de despedida en la que reivindica el trabajo desarrollado para «configurar un puerto ágil para el trabajo con los tráficos a/desde Europa, con una interfaz multimodal muy competitiva con el contenedor, el tren y el camión, que toca renovar y potenciar».

Así mismo, a juicio del presidente saliente, «el proyecto va a suponer la generación de una nueva capacidad, diseñada con la ayuda de profesionales de máximo nivel en el ámbito portuario, tiene que ver con la flexibilización de restricciones por punto de la marea o nocturnidad, o la mejora radical de la maniobrabilidad y operaciones en todas las dársenas del puerto para buques hasta los 185 metros».