mercancias peligrosas

La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) asegura que no existe ninguna razón formativa, ni de mejora de la calidad de la misma que justifique que para la renovación periódica (cada cinco años) del carné ADR, necesario para conducir vehículos que transportan materias peligrosas, los conductores deban hacer, además de un curso de reciclaje en un centro de formación autorizado, un examen en la Jefatura Provincial de Tráfico, en lugar de en el propio centro de formación, como se estaba haciendo hasta ahora.

Esta nueva obligación será necesaria a partir del 8 de octubre tras la publicación este lunes 8 en el BOE del Real Decreto 475/2013 que se modifica el Reglamento General de Conductores en materia de formación para el transporte de mercancías peligrosas.

Para la CETM, dada la falta de argumentación presentada en la exposición de motivos de esta reforma, “no se ha explicitado ningún objetivo concreto que fundamente este cambio”. Además, advierte que la asistencia a las pruebas de control va exigir a las empresas y conductores “destinar un día más a los tres ya reservados a realizar la formación, con un desplazamiento específico del conductor al centro de exámenes que determinen la Jefaturas Provinciales de Tráfico”.

Asimismo, la patronal entiende que esta medida conlleva una reducción sustancial en la capacidad de evaluación de la formación recibida por los conductores, “puesto que la evaluación se va a realizar de acuerdo a un banco de preguntas estandarizado, y no va poder realizarse de forma inmediata al finalizar la formación, como aconsejan las mejores prácticas pedagógicas”.

La formación de mercancías peligrosas, insiste la patronal, ha venido dando sus frutos de forma paulatina en nuestro país, para ello puede tomarse como indicador la reducción constante del número de accidentes y del número de víctimas mortales y graves en esta área desde el año 2003. «Gran parte de este logro es fruto de la actual organización de los cursos de renovación del carné ADR, que permite adaptar de forma flexible los contenidos impartidos por los centros a las peculiaridades de las empresas y de los conductores» asegura.

Por ello, la patronal cree que la vuelta al uso de bancos de preguntas estandarizados para realizar la evaluación «va a suponer una pérdida de estos aspectos de calidad de la formación y de su capacidad de evaluación, además de ser gravosa para las empresas y conductores».

Consecuentemente, la CETM «condena rotundamente» esta decisión, que ha sido tomada de manera unilateral por la DGT y en contra de la opinión del sector del transporte.