El ministro de Fomento, tras anunciar en un primer momento la inclusión de España en la Alianza Europea por la Carretera, ha ido, en posteriores declaraciones públicas, moderando su posición para colocarse en una posición intermedia, similar en parte a la que tradicionalmente viene defendiendo la Administración en defensa de los intereses del sector español del transporte de mercancías por carretera.

Para consolidar este tránsito, la Confederación Española de Transporte de Mercancías, explica, a través de un comunicado emitido esta semana, que en la Alianza solo están representados en ella diez países centrales de la Unión Europea, partidarios de medidas unilaterales más restrictivas y proteccionistas, que, además, se encuentran en muchos casos bajo procedimiento de infracción por parte de la Comisión Europea por atentar contra el mercado único.

Ante esta situación, CETM cree que el Gobierno español no puede «apoyar una Alianza con países que, lejos de buscar la cohesión, únicamente se preocupan de proteger sus mercados interiores«, aunque, como razona, «consideramos imprescindible desarrollar de forma urgente un plan armonizado que luche contra problemas como el dumping social, las empresas buzón y la competencia desleal que ejercen ciertas cooperativas ilegales».

Medidas en favor del transporte español

Así las cosas, CETM propone a Fomento que defienda en Europa el reconocimiento de los conductores profesionales como trabajadores itinerantes, no desplazados, una regulación del cabotaje más sencilla, con un número indeterminado de operaciones de cabotaje en los cinco días siguientes a la realización del transporte internacional, y la flexibilización del regreso a casa facilitar al conductor que pueda disfrutar de su descanso semanal en su hogar, para lo que es necesario ampliar el número de días entre descansos semanales de los seis actuales hasta nueve.

De igual modo, la organización también a las autoridades que trabajen por lograr que se pueda realizar el descanso semanal en cabina, máxime cuando no hay un número de hoteles suficientes para albergar a todos los conductores, así como por conseguir un planteamiento común que regule la figura del salario mínimo en toda la Unión.

Algunas de estas medidas ya las ha defendido el propio José Luis Ábalos en varias de sus últimas intervenciones públicas, máxime, como ha explicado, teniendo en cuenta «la condición periférica de nuestro país».

La CETM estima que todas estas medidas están «basadas en la flexibilización y no en la imposición» y que son las más adecuadas para «mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y la competitividad de nuestro tejido empresarial».