El sindicato Confederación General del Trabajo (CGT) ha anunciado que prevé convocar en solitario a los trabajadores de Renfe y Adif a una huelga el próximo 31 de julio, coincidiendo con los movimientos de retorno y salida de vacaciones de verano, en protesta por el «desmantelamiento» de estas dos empresas públicas.

El sindicato, minoritario en los comités de empresas de ambas compañías, ha avisado también de su intención de convocar paros de dos horas por turno los días 14 y 30 de agosto.

En un comunicado, CGT llamó al resto de sindicatos con representación en el ferrocarril a «unir esfuerzos en contra de las intenciones del Gobierno» que, según esta formación, «pretende dar a manos privadas unas empresas que los ciudadanos han pagado con sus impuestos«.

Para el sindicato, los planes «privatizadores y desmanteladores del Ministerio de Fomento para Renfe y Adif, junto a los recortes establecidos en trenes y en la calidad del servicio, hacen temer por los puestos de trabajo de los ferroviarios y sus condiciones laborales«.