La utilización ilegal de palets pool es un problema importante dentro de la cadena de suministro europea. Estos palets son gestionados por sus propietarios y se alquilan a fabricantes y productores hortofrutícolas, que envían sus productos a lo largo de la cadena de suministro hasta la distribución comercial.

Chep, empresa dedicada a servicios de alquiler de palets y contenedores en régimen de pool, recoge los palets en los puntos finales de venta, las inspecciona y, si es necesario los repara, antes de volverlos a poner a disposición del cliente. Los palets nunca se venden, sólo se alquilan. Para facilitar su identificación, todos los palets están pintados de azul, marcados con el logotipo corporativo de la compañía y con la leyenda “Propiedad de Chep”.

Sin embargo, existen algunas personas u organizaciones que sustraen estos equipos para lucrarse ilegalmente traficando con ellos. Tribunales de toda Europa han determinado una y otra vez que esas prácticas son ilegales y que, en algunas circunstancias, el delito puede conllevar una repercusión penal.

Chep persigue a este tipo de individuos u organizaciones colaborando con las Fuerzas de Seguridad del Estado y denunciando los casos ante los Tribunales de Justicia.

En este sentido, una vez más, los tribunales de toda España continúan dando la razón a Chep en distintos juicios por sustracción y tráfico ilegal de palets azules.

En Zaragoza han condenado a dos años de prisión y cuatro de inhabilitación para el ejercicio de industria o comercio, a una persona por un delito de receptación continuada de equipos de propiedad de Chep,

Por otro lado, en El Vendrell, en Tarragona, se ha condenado a otras dos personas a una multa de 30 días y al pago de costas procesales por ser los autores de una falta de hurto en grado de tentativa. Aparentemente los imputados se apropiaron de palets Chep que estaban almacenados en el parking de un supermercado y luego se lucraban vendiéndolos a terceros.