China, el primer país en sufrir la pandemia del coronavirus, está consiguiendo superar una dura crisis gracias a medidas de gran calado y contundencia.

Según registros de los transportistas chinos que recoge la IRU, los volúmenes de transporte de mercancías en el gigante asiático se ha reducido en un 24,8% anual durante los dos primeros meses del ejercicio.

Así pues, las empresas de transporte del país se han visto sometidas a una gran caída de actividad que ha puesto en riesgo su supervivencia a medio plazo.

Con el fin de ayudar a los transportistas a salir adelante, el Gobierno chino ha implantado una serie de medidas, entre las que se encuentran la eliminación de todos los peajes existentes en la red viaria del país hasta que se acabe la pandemia.

Además, también se han implantado medidas para facilitar el transporte de productos de primera necesidad y se han establecido medidas de apoyo a empresas, especialmente para pequeñas y medianas.

Todas estas medidas parece que han surtido efecto y poco a poco el sector vuelve a recuperar volúmenes e incluso se han abierto los flujos internacionales de mercancías.