La emergencia sanitaria declarada a nivel mundial con motivo del coronavirus ha golpeado fuertemente a China, que poco a poco, aunque con mucho esfuerzo, comienza a recuperar su ritmo normal.

Un claro ejemplo son los puertos, donde el país asiático ha decidido reducir las tasas de servicio para estimular así la actividad y animar también a los operadores logísticos a reanudar las operaciones. El Ministerio de Transportes y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas han acordado reducir en un 20% las tasas portuarias a la carga y la seguridad de las instalaciones, entre el 1 de marzo y el 30 de junio.

Esta nueva medida permitirá a las empresas y cargadores ahorrar unos 54,87 millones de dólares en total. También se eliminarán las tasas de emergencia establecidas para todos los buques de carga que no sean petroleros.

Igualmente, se reforzará la cooperación entre puertos, navieras y cargadores, mientras que los terminalistas deberán dar un tratamiento preferente a las pequeñas y medianas empresas que se hayan visto afectadas por el coronavirus. Por otro lado, desde la administración china reclaman una mayor supervisión del comercio marítimo internacional y que se actúe contra las actividades ilegales.