La velocidad en las operaciones de almacén es un elemento crucial en la competitividad de cualquier cadena de suministro.

A su vez, este factor tiene que combinarse con una reducción de errores que permita aprovechar todo el potencial de la gestión para convertir la logística en una importante ventaja competitiva.

De ahí la importancia que tiene el diseño del flujo de trabajo, toda vez que casi la mitad de los costes de almacenamiento recaen en el picking de pedidos, según un estudio realizado por el fabricante de sistemas completos de almacenaje Bito.

En este sentido, conviene tener en cuenta cinco factores que permitan reducir desplazamientos inncesarios en los almacenes, con el fin de que el personal pueda concentrar su actividad en la realización de tareas que aporten valor a la cadena.

Cinco factores a tener en cuenta

En primer lugar es conveniente contar con una planificación de itinerarios dentro del almacén, para lo que es esencial escoger de antemano un método de almacenamiento adecuadoen función de factores como el listado de referencias y la frecuencia de rotación.

De igual modo, también es importante minimizar el espacio de almacenamiento, por medio de recortes en el número de referencias o con el diseño de una estructura de almacén eficiente.

En segundo lugar, se hace necesaria la introducción de tecnologías en la preparación de pedidos. Para ello existen softwares específicos para diseñar rutas eficientes y óptimas en el almacén, con lo que se pueden ajustar los procesos para procesar pedidos más rápidamente.

En tercer lugar hay optimizar las rutas dentro del almacén mediante el registro del tiempo de procesamiento y de los pickings individuales para identificar adecuadamente qué rutas son mejorables.

En cuarta posición hay que mantener el orden a toda costa para evitar errores y posibles daños, para lo que es necesario poner el énfasis en reducir las existencias y diseñar estructuras bien organizadas y rutas de libre acceso.

Por último, en quinto lugar las ofertas especiales y las referencias nuevas deben considerarse por separado, de tal manera que los productos con demanda alta en un momento dado y entregas rápidas deben estar muy accesibles, con distancias a pie cortas.

Finalmente, también es aconsejable involucrar también a los empleados en la planificación de rutas óptimas.