El CTI es un sistema que facilita una motricidad más eficaz sobre calzadas en mal estado. Para ello, detecta situaciones de adherencia precaria, evitando el deslizamiento de las ruedas y facilitado que el vehículo continúe su marcha.

En estos casos, el sistema sustituye la función antideslizamiento, ASR, y transfiere la fuerza motriz a la rueda que tiene un mayor contacto con el suelo para optimizar la capacidad de tracción y así poder seguir la trayectoria.

El CTI se activa al presionar un pulsador situado bajo el salpicadero y se desactiva de forma automática al superar una velocidad de 30 km/h. Cuando se reduce nuevamente la velocidad, se vuelve a reactivar.

Además, el Citroën Nemo dispone en las versiones Multispace del detector de neumáticos poco inflados, un sistema de detección directa en el que cada rueda va equipada con un sensor de presión. Así, en caso de pinchazo o pérdida de aire, el conductor recibe la información de cuál es la rueda afectada.