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Las entidades acreditadas han pasado por un proceso de evaluación riguroso, transparente y aceptado internacionalmente.

‘Los servicios acreditados, garantía en la cadena de suministro’ publicado por Enac que se puede descargar en este enlace (disponible en formato pdf, de 15 páginas y 1,3 Mb).

Las cadenas de suministro suponen actualmente el 70% del gasto de las empresas, motivo por el cual el Día Mundial de la Acreditación, que se ha celebrado este domingo 9 de junio, ha estado enfocado en divulgar la importancia de la acreditación para aportar seguridad a las empresas en los procesos de compra y contratación.

En este contexto, la Entidad Nacional de Acreditación, Enac, ha publicado el documento ‘Los servicios acreditados, garantía en la cadena de suministro, con las claves para garantizar un control eficaz de los suministros y suministradores.

Este proceso impacta directamente en la actividad de las empresas en materia de costes, seguridad de los productos y credibilidad en el mercado. Para un control efectivo, las empresas deben tener la seguridad de que los suministros que reciben cumplen las especificaciones y requisitos que la propia compañía o la normativa haya establecido.

En este sentido, se deberá evaluar al proveedor o al suministro con medios propios o mediante el uso de empresas externas de evaluación y control, como laboratorios, entidades de certificación y entidades de inspección. Es importante que la información que aportan los evaluadores a las empresas sea fiable y creíble, lo depende a su vez de su nivel de profesionalidad y solvencia técnica.

Solamente las entidades acreditadas aportan las garantías necesarias, pues han pasado por un proceso de evaluación riguroso, transparente y aceptado internacionalmente para demostrar que cuentan con personal con los conocimientos técnicos y la experiencia adecuados y que disponen del equipamiento y de las infraestructuras necesarios para proporcionar un servicio competente.

Para Enac, los evaluadores acreditados aportan mayor fiabilidad en la toma de decisiones de compra y pueden contribuir a una reducción de los niveles de riesgo de producir o proveer un producto defectuoso o ante daños a terceros, aumentando asimismo su seguridad jurídica en caso de acción legal.