Los empleados de la naviera han celebrado los éxitos del operador francés en sus 40 años de trayectoria.

Los empleados de la naviera han celebrado los éxitos del operador francés en sus 40 años de trayectoria.

El 13 de septiembre de 1978, Jacques R. Saadé puso en marcha su primera línea marítima entre Marsella y Beirut, con un solo buque y cuatro empleados. Ese día marcó el comienzo de una gran aventura empresarial que ha llevado a CMA-CGM a convertirse en una de las navieras más grandes del planeta, presente en más de 160 países.

Procedente de El Líbano, el conflicto bélico en su país hizo a Saadé trasladarse a Francia para proteger a su familia. Convencido como estaba de la evolución del comercio internacional y del papel que jugaría la contenerización, fundó la Compañía Marítima de Fletes, CMA por sus siglas en francés, y empezó a operar la citada conexión.

El gran crecimiento experimentado hizo que en 1983 su buque Ville de Sahara cruzara por primera vez el Canal de Suez. Empezó así su carrera en Oriente, que culminó en 1986 con el lanzamiento de una línea entre el norte de Europa y el Lejano Oriente.

Convencido de que China se acabaría convirtiendo en la mayor fábrica del mundo, en 1992 el fundador creó su primera agencia marítima en Shanghái. Combinó este fuerte crecimiento interno con una serie de adquisiciones estratégicas para reforzar su presencia en mercados clave: CGM en 1996, ANL en 1998 y Delmas en 2005.

En el año 2006, se convirtió en la tercera naviera más grande del mundo. Manteniendo siempre sus fuertes lazos con Marsella, construyó la Torre de CMA-CGM, que pasaría a ser su nueva sede y un símbolo de la ciudad.

Próximos objetivos

El grupo, ahora en manos de su hijo, Rodolphe Saadé, se ha convertido en un referente en la industria del transporte marítimo, cuyo desarrollo se sustenta en una mentalidad centrada en el cliente, la innovación y la digitalización, el refuerzo de las capacidades de sus trabajadores y sus valores familiares.

Además, la naviera mantiene unos elevados estándares de responsabilidad medioambiental que le han permitido reducir en un 50% sus emisiones de carbono por kilómetro entre 2005 y 2015. Para 2025, pretende lograr una disminución adicional del 30%.

En su aniversario, los 34.000 empleados con los que cuenta en todo el mundo, tanto en tierra como en alta mar, han celebrado los éxitos del operador francés.