La naviera francesa CMA-CGM sigue avanzando en su plan para la reconstrucción del puerto de Beirut en un plazo de tres años, tras la explosión química que se produjo en agosto de 2020 y que provocó la muerte de 200 personas, destruyendo todos los barrios cercanos de la ciudad.

El proyecto del grupo, que fue discutido con las autoridades libanesas en septiembre, pasa por la reconstrucción de los muelles y almacenes dañados, para posteriormente centrarse en la expansión del puerto y su digitalización.

Tendría un coste estimado de entre 400 y 600 millones de dólares, por debajo de la iniciativa multimillonaria planteada por varias compañías alemanas para la reconstrucción del puerto y los distritos vecinos.

En este caso, estaría más centrada en un desarrollo inmobiliario a largo plazo, si bien la naviera también estaría dispuesta a contribuir en la parte portuaria de este mismo plan.

CMA-CGM, a quien ya han mostrado su interés algunas compañías e instituciones financieras del país, pretende establecer una colaboración público-privada con el gobierno libanés.

El principal operador presente en el puerto de Beirut, que maneja un 60% de los volúmenes totales, ha solicitado también una concesión junto a MSC para gestionar la terminal de contenedores.