Vigo apuesta por el tráfico hostofrutícola

Vigo apuesta por el tráfico hostofrutícola

La nueva terminal destinada al intercambio de productos perecederos ‘Vigo Fresh Port’ ha sido puesta en marcha recientemente. La instalación está ubicada en el muelle de Guixar del puerto de Vigo, en las proximidades de la terminal de contenedores.

El objetivo de este proyecto es afianzar la instalación portuaria como nudo logístico de la mercancía a temperatura controlada, desarrollando el tráfico de importación de frutas y otros productos perecederos, así como aumentar también el flujo de mercancías intra europeas.

La terminal aprovechará la estratégica situación que ocupa la instalación viguesa geográficamente, en ruta de todos los flujos marítimos norte-sur, cubriendo el norte de Portugal, la meseta y el resto del noroeste de España.

Así, su ubicación y su infraestructura intermodal han sido elegida y diseñada, respectivamente, para atraer hacia la dársena viguesa los contenedores cargados con mercancía hortofrutícola que llegan a España principalmente desde Holanda.

Del mismo modo, dará salida en buques portacontenedores a las exportaciones españolas de frutas y hortalizas destinadas a mercados como Alemania, Reino Unido y Países Bajos.

Recuperar el tráfico hortofrutícola 

Los impulsores del proyecto, Comarsa y Progeco, han invertido 820.000 euros en la infraestructura que podría devolver a la instalación portuaria el tráfico de frutas y hortalizas perdido hace unos años en detrimento de otros puertos cercanos.

Para ello, la terminal cuenta con 12 muelles de carga y una parcela lindante de 4.000 m² para futuras ampliaciones y almacenamiento de contenedores de temperatura controlada, con sus correspondientes conexiones de frío.

Además, la instalación dispone de una superficie cubierta de 1.000 m², totalmente acondicionada para el tratamiento de mercancías de temperatura controlada, y cinco cámaras refrigeradas con una capacidad de almacenamiento de 4.500 m³.

Las previsiones que se manejan en Vigo apuntan a un gran movimiento de este tipo de mercancía desde el primer año, en el que esperan manipular en torno a 1.800 contenedores con unas 43.000 tn de productos perecederos. Las expectativas apuntan a un crecimiento anual de esta actividad de entre un 15% y un 20%.