A pesar del aumento de la externalización logística en los últimos diez años, según DHL, un gran número de empresas no están aprovechando todas las ventajas que sus proveedores de servicios logísticos a terceros pueden ofrecer.

Cuando las organizaciones llevaron a cabo la externalización de su logística entre los años 1980 y 1990, por lo general, comenzaron con actividades transaccionales, o como ‘box kicking’,  tales como la reserva de actividades de carga, realizar operaciones de almacén y el envío de la carga. Desde entonces, las ofertas de los 3PL han evolucionado para incluir una amplia gama de servicios estratégicos, incluyendo la mejora de la tecnología o la gestión empresarial.

Sin embargo, algunas empresas de este tipo de proveedores «parecen estar anclados en el pasado», sin dejar de pensar en ellos como ‘box kickers’. Mientras que la mayoría de los clientes los utilizan paras las actividades de transporte y almacenamiento, unas pocas piden a sus proveedores que gestionen los servicios TI, que les proporcionen servicios de consultoría para la cadena de suministro o que actúen como un proveedor principal de logística (LLP).

Tal y como afirma DHL, sólo a través de una estrategia y servicios de colaboración pueden las empresas continuar obteniendo año tras año ahorros en sus relaciones con sus 3PL. En concreto, la mayoría de las compañías consiguen grandes resultados durante los dos primeros años después de haberse realizado la externalización, ya que ahorran en centros y costes laborales.

Sin embargo, el ahorro puede disminuir a medida que pasa el tiempo y la relación se estanque. La única manera de evitar esta ‘fuga de ahorros’ es que en la asociación se dé el siguiente paso y se pasede una relación transaccional a uno estratégica.

Más allá de los costes y la eficiencia

Los proveedores de servicios de logística ofrecen muchos tipos de servicios estratégicos y de colaboración. Por ejemplo, algunos pueden implementar soluciones de tecnologías de la información innovadoras, como las ‘torres de control’ que proporcionan una visibilidad de la cadena de suministro y de las operaciones logísticas de extremo a extremo, o pueden llevar a cabo un análisis de la red que muestre las redundancias y las ineficiencias. También pueden sugerir cambios en el proceso que reduzca drásticamente los costes.

Un servicio estratégico clave que pueden ofrece algunos 3PL es la gestión del riesgo. Estos servicios no sólo ayudan a los clientes a recuperarse de las interrupciones en la cadena de suministro, sino también ayudar a identificar y minimizar o eliminar los riesgos que puede sufrir, como es el caso de la herramienta de DHL, Resilience360.

La colaboración con un proveedor de servicios de logística en una cuestión estratégica como la gestión de riesgos puede ayudar a las empresas a que observen sus cadenas de suministro de una nueva forma, se expongan los costes previamente ocultos y desarrollar innovaciones de alto impacto.

Aprovechar las capacidades estratégicas de un 3PL global, incluyendo soluciones como Resilience360, «puede producir beneficios que superan los simples ahorros de los servicios transaccionales». Las empresas pueden pasar de una gestión reactiva a una proactiva de la cadena de suministro.