Los equipos de manutención se pueden adquirir a través de la red de distribuidores con diversas opciones de amortización, mediante leasing a lo largo de varios años o mediante alquiler a corto plazo, desde 90 días hasta 12 meses.

Según el director de Servicios Financieros de Yale, Tim Cady, las ventajas e inconvenientes de cada opción son complejas y dependen de diversos factores, como las políticas y prácticas de la organización y el tamaño de la operación. Cuando los servicios financieros preparan la cotización, se toma en consideración la información sobre los tipos de productos, el entorno de trabajo y la cantidad de vehículos pedidos.

El fabricante proporciona apoyo y asistencia profesional, y se compromete a prestar soporte a largo plazo, además de ofrecer soluciones de financiación para carretillas nuevas y usadas.

La mayor parte de los acuerdos oscila entre dos y siete años, aunque el contrato de cinco años suele ser el más frecuente. Los programas de amortización y los tipos de contrato son flexibles, por lo que el distribuidor puede elaborar la selección de producto y el programa de amortización más apropiados. Las soluciones de financiación pueden incluir perfiles de alquiler personalizados en apoyo a los requisitos de flujo de caja de los clientes, o paquetes inclusivos de alquiler y mantenimiento.

Además, la compañía a través de sus distribuidores, ofrece trabajos de reparación y mantenimiento a lo largo del periodo de vigencia del contrato, por lo que los clientes reciben servicios profesionales y fiables a lo largo de la duración de su contrato.