A día de hoy, no existe una solución única y universal para la manipulación de materiales, pues es una tarea muy compleja y cada lugar de trabajo tiene sus necesidades específicas.

En este sentido, se puede decir que algunas carretillas son universales y otras son especializadas, pero la combinación adecuada permite que el trabajo sea más eficiente y seguro. Los operarios están a menudo sometidos a una gran presión, por lo que proporcionarles las herramientas adecuadas permite reducir accidentes y mejorar la productividad.

Algunos negocios pueden optar por una flota de carretillas universales, especialmente si la utilización es bastante baja o solamente presenta algunos picos de actividad. La ventaja es, según Mitsubishi, que este planteamiento requiere menos formación por parte de los operarios.

Sin embargo, una carretilla universal no siempre es la mejor opción en todos los casos y utilizar la mejor para cada trabajo puede tener grandes beneficios. Si el área de la zona de trabajo es muy limitada, lo mejor sería utilizar estanterías de mayor altura en combinación con carretillas retráctiles.

Por otro lado, si las carretillas entran y salen habitualmente de camiones, quizá resulte más adecuado un modelo con un mástil de menor altura o una función de elevación libre, mientras que si la carretilla tiene una baja tasa de utilización, se puede considerar el uso de un apilador en función del peso de la carga y las alturas de viga.

Además, existen diversas funciones que pueden hacer que un modelo sea más adecuado que otro, como la estanqueidad al agua, la idoneidad para entornos limpios o la capacidad para radios de giro pequeños. La sustitución de carretillas o la ampliación de la flota puede ser una oportunidad para revaluar las necesidades y la distribución del almacén, así como estudiar el uso de modelos especializados para trabajos específicos.