El Covid-19 ha provocado una grave alteración en las cadenas de suministro, que dificulta a las empresas la entrega de los productos a tiempo y la satisfacción de las necesidades de los clientes. Así se refleja en el estudio realizado por SAP y Oxford Economics para ayudar a las empresas a minimizar las alteraciones en sus procesos, incluso en situaciones de crisis.

En él, se han tenido especialmente en cuenta las prácticas de aquellas empresas con cadenas de suministro más resistentes y niveles más altos de innovación, satisfacción de los clientes y los empleados, y mayores cifras de crecimiento en comparación con otros encuestados.

Aunque todas son vulnerables a posibles riesgos en una economía global, el estudio sugiere que las organizaciones adoptan los criterios de aquellas más destacadas en el sector para estar mejor preparadas para el éxito, especialmente en épocas de perturbación.

Este tipo de empresas son las que basan la mayoría de sus decisiones sobre la cadena de valor en las necesidades de los clientes, y tienen en cuenta la sostenibilidad en todo el proceso, desde el diseño del producto hasta su entrega. Asimismo, capturan la información y actúan con datos en tiempo real, a menudo utilizando inteligencia artificial o análisis predictivo.

La última característica a tener en cuenta está relacionada con el uso de tecnologías avanzadas a gran escala. Los resultados de la encuesta muestran que los ejecutivos de la cadena de suministro necesitan la visibilidad para tomar decisiones informadas con rapidez y precisión, aprovechando la tecnología que ayuda a su negocio a percibir, predecir y responder a las dinámicas globales.