Puerto de Oakland en la costa Oeste de los Estados Unidos

La victoria de los republicanos tendrá un impacto sobre la economía española.

El 9 de noviembre de 2016 siempre será recordado como el día en que Donald Trump ganó, contra todo pronóstico, las elecciones americanas. De esta manera, el magnate republicano se imponía a su rival, Hillary Clinton, ante la estupefacción de medio mundo y parte del pueblo americano.

Tres semanas después, la gran incógnita es saber qué promesas de las que hizo Trump en campaña finalmente se llevarán a cabo y cuáles quedarán en saco roto. Uno de los sectores en los que hizo más hincapié durante toda la campaña fue la política comercial que los EE.UU. deben seguir a partir de ahora.

En este artículo repasaremos las ideas que defiende el presidente electo de los Estados Unidos y qué consecuencias pueden tener para el comercio internacional y la economía mundial.

No es ningún secreto que Donald Trump está en contra del libre comercio, al que culpa seriamente de dañar la economía americana, causando por ejemplo la destrucción de empleos de manera sistemática. Es por esto que el republicano defiende un retorno al proteccionismo, con el objetivo de fomentar el consumo de productos americanos frente a los producidos en otros países.

Esta tendencia al aislacionismo supondrá una revisión de todos los tratados de libre comercio de los que EEUU forma parte y de aquellos que se están negociando en la actualidad.

Los tratados de libre comercio en el punto de mira

De esta manera, Trump ha defendido que renegociará el Tratado Comercial de América del Norte (NAFTA), un acuerdo entre los gobiernos de Canadá, México y EEUU que establece una zona de libre comercio entre los tres países. Con este tratado, la economía de América del Norte quiere hacer frente a la creciente competencia de la Unión Europea y Japón.

Otro de los acuerdos que peligra es el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP), negociado por la administración de Barack Obama y firmado por 12 países, entre ellos los EEUU y Japón, y que pretende contrarrestar la creciente influencia de China en la zona del Pacífico.

Finalmente, las negociaciones del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), podrían quedar interrumpidas en los próximos meses, tras la dura oposición e innumerables críticas de Trump a este acuerdo de libre comercio entre EEUU y la Unión Europea.

Con todo, este creciente aislacionismo es percibido, por los defensores del libre comercio como un claro revés tanto para el comercio internacional como para la propia economía americana.

Y es que como se dice popularmente cuando EEUU tose, Europa, Asia y las economías emergentes se resfrían. En resumen, se puede afirmar que la economía estadounidense se ha mantenido hasta ahora abierta al comercio internacional, y que el giro que quiere dar Trump provocará que la economía mundial se resienta seriamente.

¿Cómo se vería afectada España?

No podemos negar que la victoria de los republicanos tendrá un impacto sobre la economía española, si bien es cierto que no será comparable con las que podría tener el Brexit.

Principalmente, las empresas españolas que pueden verse más afectadas son aquellas con intereses en Latinoamérica, por el posible cambio político que quiere impulsar Trump en esta región.

Por otra parte, entre las distintas promesas electoralistas está la intención de Trump de aumentar el gasto en infraestructuras, lo que beneficiaría a las empresas constructoras como ACS, Ferrovial o FCC. El sector sanitario y el energético, son dos ámbitos que también se verían beneficiados con el cambio de estrategia en la política monetaria de Trump.

Con todo, parece evidente que los próximos meses marcarán el curso de una nueva política y también, sin lugar a dudas, el futuro de la economía mundial.

Mar Rojo
Responsable Dept. Marketing de Ibercóndor
Mar Rojo Ibercondor