La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) considera necesaria la separación de Renfe-Operadora en varias sociedades mercantiles, según sus áreas de actividad, para la introducción de competencia tanto en mercancías como en pasajeros. Por ello, valora “positivamente” el Real Decreto-Ley aprobado por el Gobierno el pasado mes de julio sobre medidas en materia de infraestructuras y servicios ferroviarios.

No obstante, la CNC destaca que la formulación de dicha restructuración en los términos del Real Decreto-Ley puede resultar “insuficiente” a tal efecto. A su entender, la independencia entre cada una de las sociedades no debe ser meramente formal y jurídica, sino también a nivel contable y funcional, de manera que cada una de estas entidades resulte autónoma en su adopción de decisiones y no influenciable por las demás.

En particular, debería garantizarse la absoluta independencia funcional, jurídica y contable de las unidades de fabricación y mantenimiento y de arrendamiento de material rodante, para facilitar una verdadera liberalización del sector. La Comisión no pasa por alto que la escasa oferta de material rodante existente en España puede constituir “una barrera de entrada para los nuevos operadores en el sector o para los operadores instalados que quieran ampliar su oferta comercial”.

Completa desaparición de Renfe Operadora

El organismo supervisor aconseja la completa desaparición de RENFE-Operadora como entidad matriz de las cuatro filiales, participadas al 100% por ella. Jurídicamente, señala “resultaría más robusto el que desapareciese dicha matriz y las 4 entidades funcionales resultantes pasaran a depender directamente de SEPI como empresas efectivamente independientes.

Por lo que respecta a la concreción de la fecha de liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril al día 31 de julio de 2013, de nuevo el organismo contempla positivamente la fijación de tal fecha. 

Finalmente, la CNC recuerda que la liberalización del transporte de mercancías debe ser “plena y efectiva”, también si en la actualidad se presta mediante las redes autonómicas de cercanías, y no verse impedida por situaciones regulatorias que favorezcan a los actuales prestadores.

Debe destacarse que las Comunidades Autónomas que vienen gestionando su red de cercanías, Cataluña y País Vasco, son además las puertas de entrada para la interconexión por ferrocarril con Francia y Europa.

Un funcionamiento deficiente de la competencia en el transporte de mercancías por ferrocarril en estas regiones «puede repercutir negativamente sobre las condiciones competitivas de la prestación del servicio a nivel nacional«, entiende la CNC.