En su labor de verificación de la contabilidad de Correos, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha identificado una incidencia en relación con los cálculos de las notificaciones administrativas, que tiene un impacto material en la cuenta de resultados de Correos.

La CNMC estima que Correos imputa de forma errónea los costes e ingresos de las notificaciones administrativas dentro del servicio postal universal, como si fuera cartas certificadas, que sí que tienen consideración de elemento del servicio postal universal.

En consecuencia, Competencia considera que «Correos incumple el principio de separación contable entre el servicio postal universal, que es un servicio público, y el resto de servicios postales, que no lo son, con la consiguiente sobrevaloración de los costes, que se financian anualmente a través de los Presupuestos Generales del Estado».

Por lo tanto las autoridades de competencia estiman que la empresa pública «debe reprocesar todos los ejercicios contables presentados hasta la fecha de aprobación de esta Resolución y, en particular, el ejercicio 2016», para lo que «deberá imputar fuera de las partidas analíticas de la carta certificada del servicio postal universal las notificaciones administrativas».

El organismo regulador ya detectó esta misma situación en 2015 y ya en aquel caso pidió al operador postal público correcciones en las cuentas del ejercicio 2016.