A pocos días del inicio de las movilizaciones sindicales, la dirección del operador postal público parece querer aliviar la presión y ha dado inicio a un proceso de «diálogo social» sobre cuestiones económicas y organizativas, así como sobre las condiciones laborales de las empleadas y los empleados de Correos.

En una primera reunión, representantes de la empresa, con su presidente, Juan Manuel Serrano, a la cabeza, y de las centrales sindicales han abordado temas como las mejoras salariales, los derechos de los profesionales o el empleo en la empresa pública.

En este sentido, el presidente de Correos ha mostrado el compromiso del operador postal público con el empleo estable y de calidad, así como con el servicio postal universal como elemento que contribuye a la cohesión social y vertebración territorial del país.

Serrano, además, tiene la intención de mejorar el SPU dotándolo de financiación suficiente y mejorando los niveles de calidad de entrega que exige la normativa vigente.

En el encuentro también se ha analizado el modelo de empresa y las líneas estratégicas para garantizar el futuro de la actividad del operador, como la diversificación y la internacionalización.

Ante estas propuestas, los principales sindicatos del operador postal público insisten en que la dirección de Correos debe tomar medidas concretas para desactivar movilizaciones que siguen en pie, con concentraciones autonómicas entre el 6 y 16 de noviembre, así como con jornadas de huelga previstas para el 30 de noviembre, el 21 y el 26 de diciembre.