Ante la convocatoria de los sindicatos CCOO, UGT, CSI-F y Sindicato Libre de una huelga general en Correos para el jueves día 27 de noviembre, la empresa postal ha informado que actualmente se encuentra en periodo de negociación con las organizaciones sindicales del IV Convenio Colectivo y Acuerdo General y la mesa continúa abierta.

En este sentido, Correos está «dispuesta a mantener el  diálogo» y, según lo afirmado por la propia empresa, ha presentado diversos planteamientos en materia de acción social, organización y clasificación profesional, movilidad, igualdad, tiempo de trabajo, régimen disciplinario y prevención de riesgos laborales.

De este modo, el grupo postal confía en encontrar «puntos de acuerdo», en el marco del proceso de diálogo existente y con respeto a las pautas de negociación establecidas para las empresas públicas.

El compromiso de Correos en la mesa negociadora es «mantener los puestos de trabajo necesarios para que los ciudadanos reciban el mejor servicio», ha asegurado.

Tanto en la plantilla de reparto urbano y rural, como en la de oficinas y centros logísticos, la empresa postal busca adaptar «de manera no traumática» el volumen de empleo al descenso de la actividad, cerca de un 40% en los últimos siete años, y a las circunstancias del mercado.

«Reflexión y responsabilidad»

Para ello, ha utilizado medidas como la amortización de las bajas por jubilación, la reducción de la contratación temporal, el traslado voluntario de funcionarios a la Administración General del Estado y otras medidas de menor alcance como la suspensión de las aportaciones al plan de pensiones.

Así, el grupo asegura que ha acometido esta adecuación del empleo a la realidad del mercado «sin realizar despidos y manteniendo un nivel elevado de empleo fijo», gracias al «esfuerzo en la gestión y a la experiencia, profesionalidad y capacidad de adaptación al cambio» de sus empleados, algo que se ha potenciado con formación y nuevas tecnologías.

A pesar de que ha manifestado su «respeto» al derecho de convocar huelga de las organizaciones sindicales a convocar movilizaciones, ha hecho un llamamiento a la «reflexión y a la responsabilidad» de los sindicatos para que comprendan que «la empresa tiene la obligación de ser eficiente en la gestión de los recursos públicos». 

Además, ha solicitado que «sean conscientes» de los perjuicios que pueden causar a la imagen de la empresa y la confianza de los clientes, «claves para garantizar el futuro del negocio y del empleo» de la compañía en un mercado que «está plenamente liberalizado».

Asimismo, la empresa postal ha informado de la situación a sus clientes y ha adoptado medidas para minimizar el posible impacto de las movilizaciones en los servicios que presta a ciudadanos y empresas.

Los carteros, llamados a la huelga

Por su parte, los sindicatos mantienen la convocatoria de huelga general en Correos para el jueves 27 de noviembre con una manifestación en Madrid, que comenzará a las 12 del mediodía en la Puerta de Alcalá para dirigirse a la sede de la SEPI.

Los sindicatos convocantes  de esta huelga, justifican la convocatoria que se une a las movilizaciones realizadas durante noviembre, por considerar que se debe «hacer frente a la situación de agresión sin precedentes que afecta a los trabajadores de Correos».