Con la opinión en contra de gran parte de los representantes sindicales de la plantilla, la dirección de Correos tiene previsto iniciar un plan para volver a trabajar con normalidad que culminará el próximo lunes, 4 de mayo.

Durante esta misma semana está previsto, según indican las  centrales sindicales tras una reunión celebrada esta misma semana con los responsables de la compañía, que en el ámbito de logística del operador postal público desaparezcan todas las distinciones entre centros y se recuperen los turnos de mañana, sábados al tercio y festivos.

De igual manera se retomtarán rutas, horarios de admisión, recogida de buzones y el resto de servicios.

Así mismo, también se plantean incorporaciones de plantilla en el servicio de distribución, además de en las oficinas que, como denuncian Comisiones Obreras y UGT, podrían llegar a ser del 100% en algunos territorios, con el fin de que toda la plantilla de distribución esté trabajando desde el 4 de mayo y se vuelva al horario habitual de oficinas el 11 de mayo.

Los sindicatos acusan a la dirección de la compañía pública de intentar ser «el campeón de la desescalada, sin esperar siquiera al levantamiento del estado de alarma, como se ha hecho en otras empresas, sin ir más lejos Telefónica o Seat, para luego aplicar las fases de forma progresiva, de verdad y no ficticia como se pretende y sin la práctica de test».