Desde Cosco se atribuye el resultado a los demoledores efectos de la crisis económica en Occidente sobre el comercio del país asiático con sus tradicionales mercados de Europa y Norteamérica, agravados por la ralentización de la economía china y el excedente de barcos que debe mantener ahora por la fuerte caída de la demanda.

La naviera, que tiene la segunda mayor flota del mundo, con más de 800 buques mercantes que suman 56 millones de toneladas de peso muerto y una capacidad de transporte anual de 400 millones de toneladas, ya tuvo unas pérdidas de 1.317 millones de euros en 2011.

Crecen los ingresos, pero más lo hacen las pérdidas

Si en 2012 vuelve a registrar un segundo año de pérdidas consecutivo, la Bolsa de Shanghái tendrá que hacerla cotizar bajo la indicación de «tratamiento especial», paso previo a su expulsión del parqué, en caso de que el resultado negativo se prolongue durante tres años consecutivos.

Los ingresos netos de la naviera, que ya preveía esas pérdidas, aumentaron un 1,3 % interanual de enero a junio hasta  los 5.340 millones de euros, de los que más de la mitad corresponden a su negocio de transporte marítimo. La compañía, que opera buques mercantes tanto de contenedores como graneleros, así como terminales marítimas, cuenta con líneas de transporte que unen más de 1.600 puertos en unos 160 países.

«La capacidad de las principales rutas ha aumentado significativamente debido a la entrega de nuevos buques, a la reducción de las capacidades que no estaban siendo utilizadas y a la sustitución de barcos pequeños por otros mayores«, explicó en su informe bursátil.

Reorientación de los recursos hacia mercados emergentes

En concreto su flota de buques de contenedores aumentó hasta 166 navíos durante el primer semestre del año, un 16,8 % más interanual, lo que contrasta con la fuerte caída de la demanda.

Cosco espera corregir la situación reajustando la estructura de sus rutas y haciendo un nuevo reparto de los recursos que dirige a sus mercados tradicionales en favor de los emergentes, donde espera aumentar su presencia, a la vez que explora la posible expansión de sus servicios en tierra, por ríos navegables y por carretera.

Con todo, la compañía es consciente de la vulnerabilidad del sector mientras persista la incertidumbre económica en occidente, la demanda siga siendo baja y con la presión de un número excesivo de buques que no tiene remedio a corto plazo.

Se espera que la demanda mundial de transporte marítimo aumente un 5,9 % en 2012, hasta los 160 millones de TEUs, según la firma analista del sector Clarkson (CRSL), por debajo de proyecciones preliminares que hablaban de un 6,3 %.