frigo Lamberet blanco Transporte frigorífico

Los inmigrantes irregulares se cuelan dentro de los semirremolques frigoríficos para llegar a Gran Bretaña.

La inmigración ilegal es un drama con múltiples caras. En su desesperación, muchos inmigrantes irregulares se suben al primer camión que encuentran, aprovechando cualquier descuido o que el conductor no está cerca.

Algunos, además, montan en semirremolques frigoríficos, cuyas condiciones de temperatura y atmósfera controlada suponen, antes que nada, un peligro para sus propias vidas. Aún así, la necesidad y la esperanza de encontrar una vida mejor les empujan a arriesgarse y a poner en riesgo también tanto al conductor como a la propia empresa.

Estas situaciones se dan con mayor asiduidad en áreas como Teruel, así como en los recintos portuarios de Bilbao, donde se ha construído un muro para evitar el acceso de los polizones, y de Santander, donde muchos inmigrantes clandestinos acceden como polizones a los semis frigoríficos que viajan al Reino Unido, siguiendo las instrucciones de otros que ya han hecho el mismo camino o aleccionados por organizaciones criminales que se aprovechan de su precaria condición.

Así por ejemplo, entre enero y octubre se han producido un total de 2.650 intentos de accesos detectados a contenedores o semirremolques en el puerto de Bilbao, así como cerca de 200 en el puerto de Santander, principalmente, en ambos casos, ciudadanos albaneses.

En Teruel, la Guardia Civil investiga si existe alguna organización mafiosa que introduzca a los inmigrantes ilegales en los frigos que suben desde la costa mediterránea hacia los puertos del Cantábrico, de camino a Gran Bretaña, tras los casos que se han dado este mismo año en los municipios de Ferreruela de Huerva, Calamocha y Villafranca del Campo, entre otros.

La presencia de polizones en todos estos casos hace que se esté rechazando mercancía en destino, ante la posibilidad de que se haya producido una posible contaminación cruzada y el riesgo higiénico y de salud que haya podido sufrir la carga, que generalmente contiene frutas, verduras u otros productos alimentarios.

Además, si los inmigrantes son detectados e interceptados en frontera, tanto el conductor como la propia empresa se enfrentan a graves sanciones económicas, así como a posibles responsabilidades penales.

Por otra parte, tanto el riesgo legal descrito anteriormente como la posibilidad de que se rechace la mercancía provoca que las primas de los seguros para la mercancía para estos tráficos suban para cubrir todas estas circunstancias.

Ante esta situación, las empresas de transporte frigorífico son las primeras interesadas en que no se produzcan estos accesos no autorizados a sus equipos, así como en colaborar con la Guardia Civil y las autoridades aduaneras.