La elección de un vehículo comercial o indutrial es un proceso delicado para las empresas de transporte y para los autónomos, que valoran diversas circunstancias a la hora de decidirse.

Cada entidad tiene unas peculiaridades que dependen de cada sector de actividad, pero, sin embargo, en todo el sector hay una serie de elementos concretos, comunes a todos los segmentos del transporte, que sirven para decantar la decisión de compra, según Iveco.

En primer lugar se encuentra la capacidad de carga, la eficiencia y las prestaciones, algo que puede oscilar entre una buena capacidad de maniobra, para el reparto urbano de mercancías, o el mantenimiento de una buena velocidad comercial para la larga distancia.

De igual manera, la cabina tiene gran importancia para los conductores, especialmente en aspectos como la ergonomía o su insonorización, así como su capacidad para adaptarse a las necesidades de cada chófer.

En este sentido, cada vez es más importante la personaliación de las unidades, algo a lo que cada vez prestan más atención marcas como Iveco y que se refleja en un proceso de montaje versátil y total adaptado a los requerimientos de los clientes.

Finalmente, otro de los elementos cruciales que marca la decisión de compra de un vehículo comercial o industrial es la tecnología, sobre todo ahora que el transporte vive un acelerado proceso de digitalización, en el que la información que genera la mercancía en movimiento tiene casi tanto valor como la propia carga.

Así mismo, a través de las nuevas tecnologías, se consigue reducir el consumo de carburante, programar mantenimientos, prevenir averías y, en definitiva, contribuir a que cada vehículo esté operando el máximo tiempo posible y en las mejores condiciones de explotación y confort.