El 79% de los alemanes está en contra de la circulación de los megacamiones, vehículos industriales con una capacidad máxima de 60 tn y una longitud de 25,25 m, en las carreteras de su país, y sólo el 17% se muestra a favor de permitir la introducción de estos vehículos.

Los datos pertenecen a la encuesta realizada a 1.503 personas mayores de 16 años por el instituto de investigación Forsa, por encargo de Pro-Rail Alliance, el club de automóviles para el transporte ACV y la asociación de transportistas alemanes VDV.

El estudio señala una mayor parte de la población alemana en contra de la circulación de los megacamiones de la que había en 2011, cuando una encuesta similar realizada por el mismo instituto, señalaba en 2011 que un 77% de la población se mostraba en contra y un 18% a favor.

Entre las principales razones dadas por los encuestados destacan la creencia de que su circulación aumentaría el riesgo de accidentes, algo que opina un 55%, y el aumento del gasto público para la mejora de las infraestructuras necesaria, mostrándose en contra de esta medida un 51%.

Por otra parte, el 47% opina que estos nuevos camiones perjudicarían al medio ambiente, sustituyendo al transporte de mercancías por ferrocarril, mientras que el 22% opina que la realización de menos viajes, debido a la mayor carga en carga uno, contribuye a la sostenibilidad.

La situación en Alemania

Desde que en 2012 el gobierno alemán comenzase a barajar la posibilidad de permitir la circulación de megacamiones en su país, lanzando los primeros globos sonda y los primeros experimentos para estudiar su viabilidad, el ACV y la asociación de transportistas alemanes VDV se han mostrado en contra de implantar la iniciativa.

Desde el ACV se ha señalado recientemente que los conductores alemanes «hacen bien en temer a estos megacamiones», señalando que, incluso ahora que están aún prohibidos los más largos, los camiones están involucrados en cada uno de cada cinco accidentes mortales.

Por otro lado, la asociación VDV ha esgrimido en varias ocasiones un informe del Instituto Fraunhofer en el que se defiende que la implantación de este medio de transporte conllevaría grandes pérdidas para el ferrocarril. El análisis indica que el 35% de la mercancía que se transporta por ferrocarril volvería a las carreteras. 

Durante la presentación de la encuesta en Berlin, desde Pro-Rail Alliance señalaron que el Ministerio de Transporte continúa con sus ensayos iniciados en 2012 a pesar de la oposición de la «mayor parte los estados federales». Si bien cabe recordar que siete regiones, entre ellas Hamburgo y Bavaria, forman parte de la red de ensayo.

Desde las tres asociaciones se solicitó en el evento que el gobierno cesara dichos experimentos, alegando que «no está teniendo en cuenta la opinión de la mayor parte de los alemanes».

Resto de Europa

Actualmente, países como Suecia y Finlandia permiten la circulación de estos grandes camiones. Si bien los detractores de aplicarla en los países de la Europa Mediterránea señalan que el tráfico en los países del norte nada tiene que ver con las aglomeraciones que se viven en el sur.

Además de las siete regiones alemanas donde se están realizando ensayos con los vehículos, cabe destacar que Países Bajos y Dinamarca también los están llevando a cabo.