La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística, FVET, ha realizado una encuesta entre sus asociados para saber cómo ha vivido el sector el año 2020, pues la pandemia ha demostrado que el transporte de mercancías es un servicio esencial, pero también ha hecho mella en un sector ya de por sí maltratado.

Algunas de sus principales preocupaciones tienen que ver con la morosidad, la renegociación de precios a la baja y la competencia desleal. Este panorama lleva a cuatro de cada cinco encuestados a afirmar que en 2021 se producirán cierres de compañías de transporte y logística en la zona.

Además, casi la mitad de las empresas y profesionales redujeron su actividad entre un 25% y un 50% durante los meses más duros de la crisis sanitaria. De hecho, el 63% había tenido vehículos parados durante el estado de alarma y un 26% tuvo que realizar ERTEs.

A pesar de que un 15,6% no ha vuelto aún a la normalidad, el sector se ha recuperado a un ritmo más rápido que otros. Sin embargo, solamente la mitad de los encuestados ha otorgado una puntuación superior al aprobado a la pregunta sobre las perspectivas de negocio, siendo la carga general y el transporte internacional los subsectores más afectados.

Para garantizar la supervivencia de las empresas, desde la patronal valenciana demandan medidas legislativas que apoyen la viabilidad del sector y una modificación de la ley del contrato de transporte, derogando la posibilidad de pacto en contrario en materias de plazos de pago.

También es importante la aplicación de la cláusula de revisión del precio del combustible, o llegar a un acuerdo con los cargadores respecto a la responsabilidad de las operaciones de carga y descarga.