De cara al año 2039, Daimler Truck & Buses espera que toda su oferta de vehículos en los mercados de Europa, Japón, Estados Unidos, Canadá y México tenga una huella de carbono equivalente a cero. Por eso, desde 2022 producirá en serie vehículos con batería eléctrica y a finales de la década, hará lo propio con los propulsados por hidrógeno.

Recientemente, el fabricante ha lanzado el prototipo Vision F-Cell de la marca Fuso, que utiliza una pila de combustible. Con 7,5 toneladas, tiene una autonomía de 300 kilómetros y combina el uso de las baterías con los tanques de hidrógeno.

El objetivo es lograr que el transporte por carretera sea totalmente neutral en lo que se refiere al CO2 en el año 2050, pero esto solamente puede conseguirse si se dan las circunstancias adecuadas para los clientes en términos de costes e infraestructuras.

Además, de cara a 2022 todas sus plantas europeas serán neutrales en la emisión de carbono, marcando la pauta que seguirán todas las demás que tiene repartidas por el mundo. Las instalaciones existentes solamente recibirán la energía eléctrica de fuentes renovables.

Incluso en el año 2040, el precio y el coste total de propiedad de los camiones eléctricos seguirá siendo más elevado que en el diésel. Por eso, desde la marca reclaman iniciativas gubernamentales para hacer más competitivos este tipo de vehículos. En este sentido, es necesario un sistema de peajes a nivel europeo que establezca los importes en función del CO2 emitido, así como una infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos y de hidrógeno.