Aunque no debe perderse nunca, la mayor parte de las esperanzas son vanas.

Ciertamente, cabía la posibilidad de que el Ejecutivo hubiese tenido un gesto para con un sector que se ha desempeñado con grandeza y humildad en lo más duro de la crisis sanitaria, pero muy posiblemente son demasiados los frentes abiertos y este, de momento, parece ser que no toca.

En este marco, el transporte esperaba con interés la comparecencia del ministro Ábalos para comprobar si la convocatoria de paro patronal había hecho mella en el Gobierno, aunque ya se intuía que la capacidad de presión es la que es.

Reacciones

Así lo demuestran las reacciones de CETM y de Fenadismer tras darse a conocer las medidas aprobadas.

Por un lado, CETM afirma que las medidas «no atienden las reclamaciones principales que el sector ha venido demandando y no son suficientes para evitar el paro patronal que hay convocado para los días 27 y 28 de julio».

Mientras, Fenadismer destaca con cierto optimismo que «el resto de reivindicaciones que viene demandando las organizaciones de transportistas se negociarán con el Gobierno en las próximas semanas«.

El contenido del Real-Decreto ley

Así pues, el Real Decreto-ley anunciado por el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana se articula en torno a tres ejes que cubren la seguridad y salud de viajeros y trabajadores del sector, la necesidad de liquidez para las empresas y la reducción de cargas administrativas.

En este sentido, la regulación aprobada por el Consejo de Ministros prevé aplazamientos en el pago del principal de las cuotas de los contratos de préstamos, leasing y renting de vehículos dedicados al transporte público discrecional de viajeros en autobús y al transporte público de mercancías de más de 3,5 toneladas de masa máxima autorizada, en aquellos casos en que experimenten dificultades financieras como consecuencia de la emergencia sanitaria.

Esta medida permitiría un aplazamiento de hasta 250 millones de euros para el transporte discrecional de viajeros y de hasta 330 millones de euros en el caso del transporte de mercancías.

De igual modo, también se han establecido medidas para los visados de las tarjetas que se van a validar por un año más, alargando el plazo límite para que todos los titulares de autorizaciones puedan visar durante todo 2021, hasta conseguir su total normalización en 2023 e incluso se abre la posibilidad de proceder a la subsanación de aquellos visados cuya renovación haya presentado problemas durante el estado de alarma.

Además, también se articulará una prórroga de tres meses en la validez de los certificados de ITV de vehículos industriales y comerciales cuya fecha de inspección esté comprendida entre el 21 de junio y el 31 de agosto, plazo que se contará desde la fecha de vencimiento del certificado.

Así mismo, en este tiempo en que esté en vigor la prórroga, las empresas de transporte tendrán preferencia en el paso por la inspección técnica periódica en las estaciones ITV.

Pese a que las dificultades para pasar las ITV era una de las principales reivindicaciones del sector en las últimas semanas, pocas medidas más de peso particulares se han establecido, a falta de que el Real Decreto-ley se publique oficialmente y pueda comprobarse su contenido real.