Deliveroo ha debutado en la Bolsa de Londres con unas expectativas inferiores a las que se habían desatado, como consecuencia en gran parte de las dudas legales que despierta el modelo laboral que comparte la compañía con otras plataformas de comercio electrónico.

Así pues, la llegada al mercado londinense de la plataforma se ha producido con valores inferiores a los previstos. Si la empresa preveía alcanzar un valor de 8.000 millones de libras, equivalentes a algo menos de 9.440 millones de euros al cambio, finalmente se ha movido entre los 7.600 y los 7.850 millones de libras esterlinas, de 8.970 a 9.260 millones de euros.

La plataforma ha acusado los golpes legales que se han producido contra el modelo laboral que tiene y que, en España, se traduce en la ‘Ley Rider’, tras diversas sentencias judiciales contrarias al uso de falsos autónomos.

Sin embargo, Deliveroo defiende a capa y espada su estructura y enarbola una encuesta realizada entre los restaurantes del país con que trabaja, en la que se concluye que un 70% de todos ellos señalan como su principal preocupación el hecho de que no dispondrían de suficientes repartidores para servir sus pedidos con el nuevo marco legal.

De igual manera, la mitad también teme que las plataformas dejen de operar en determinadas ciudades o zonas por no considerarlo rentable.

Así mismo, Deliveroo asegura que el reparto domiciliario es esencial para que muchos servicios de restauración hayan podido mantener su actividad en plena pandemia, al tiempo que defiende que un 80% de los riders que colaboran con la plataforma dice no sentirse representado por la ‘Ley Rider’ y se siente preocupado por el impacto que la laboralización forzosa podría tener.