Los Mossos d’Esquadra han denunciado en diciembre de 2020 ante el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Rubí a cinco hombres de nacionalidad española y colombiana, vecinos de Salou y Tarragona, como presuntos autores de un delito contra los derechos del trabajador y otro por homicidio por imprudencia grave.

Los hechos tuvieron lugar el 3 de julio, cuando un camión articulado de una empresa de obras y servicios que circulaba por la A-2 a la altura de Castellbisbal, sufrió un grave accidente. El conductor perdió el control del vehículo, cruzando el tercer carril de la autovía y chocando contra la mediana de hormigón.

El camión rebotó para nuevamente girar y volver a chocar, impactando en ese momento contra el soporte de un panel informativo. Esta viga de hierro, de grandes dimensiones, produjo grandes deformaciones en la cabina, con la consiguiente muerte del conductor.

Posteriormente, el informe pericial emitido por el Área Central de Investigación de Accidentes de Tráfico certificó que el motivo del accidente estaba relacionado con el deficiente estado de los neumáticos de la cabeza tractora.

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El motivo del accidente estaría relacionado con el mal estado de los neumáticos, según los investigadores.

Ante estos indicios, los investigadores realizaron un histórico de las reparaciones y revisiones de mantenimiento del vehículo, que había recorrido ya más de un millón de kilómetros, encontrándose con graves anomalías.

Para empezar, el camión no tenía pasada la ITV, que había caducado hace dos años. Tampoco se había realizado un correcto mantenimiento, lo que podría ser la causa directa del accidente.

Más irregularidades

Además, durante la investigación, se ha comprobado que las irregularidades e incumplimientos eran habituales en la empresa y en su parque móvil, formado por vehículos de transporte de gran tonelaje, pues acumulaban grandes retrasos en las revisiones obligatorias y ya se les habían inmovilizado vehículos en repetidas ocasiones.

Los Mossos también apuntan que los responsables de la empresa habían despedido anteriormente a algún chófer por negarse a conducir vehículos a los que les habían colocado neumáticos que habían sido desechados por su antigüedad por otros camioneros.

De hecho, el conductor fallecido había comunicado ya que ese era su último día de trabajo y que se negaba a seguir trabajando en esas condiciones.