Tras un mes de agosto muy positivo donde se han incautado 5.000 kilos de cocaína, las fuerzas de seguridad españolas siguen desarticulando a las bandas de narcotraficantes que cada vez son más ingeniosas en cuanto a los métodos de ocultación de la droga.

La última organización desarticulada transportaba cocaína en camiones frigoríficos. En la operación se ha detenido a cuatro personas y se ha intervenido 60 kg de esta sustancia estupefaciente en una nave industrial de Manilva, en Málaga, punto donde la organización recibía los envíos de droga.

Para acceder a la droga, oculta mediante un mecanismo en el camión, se hacía necesario el uso de un toro elevador y dos gatos hidráulicos, según han informado desde la Comisaría Provincial.

La investigación se inició el pasado mes de julio, al tener indicios de la existencia de un grupo criminal organizado dedicado a introducir importantes cantidades de cocaína en España. Las primeras pesquisas permitieron a los investigadores descubrir que el grupo estaba formado por ciudadanos procedentes de los Países Bajos y del Reino Unido que se encontraban afincados en las provincias de Málaga y Cádiz.

Las vigilancias sobre los componentes de la organización permitieron comprobar que ésta se dedicaba, principalmente, al transporte de estupefaciente para introducirlo en España. Para ello, utilizaban camiones frigoríficos con los que pretendían transmitir una apariencia de normalidad y evitar cualquier tipo de sospecha.

Mercancía escondida

Así, los investigadores averiguaron que la organización preparaba el envío inminente de un cargamento de cocaína, por lo que dispusieron un operativo alrededor del punto de llegada de la droga, una nave industrial de grandes dimensiones ubicada en el Polígono ‘Las Dehesillas‘ en la localidad malagueña de Manilva.

Tras comprobar que tanto los posibles delincuentes como el camión sospechoso, se encontraban en el interior de la nave, se procedió a detener a las cuatro personas que se encontraban en el interior, que resultaron ser un ciudadano procedente del Reino Unido y otros tres de los Países Bajos, como presuntos responsables de un delito contra la salud pública.

Bajo la caja del camión se encontraban ocultos 60 paquetes de 1kg de cocaína cada uno. Para acceder a la droga, oculta mediante un ingenioso mecanismo, se requirió la utilización de un toro elevador hidráulico y dos gatos hidráulicos.